Anclajes para la Educación Social en un mar complejo e incierto

“Foto de Ben Harritt en Unsplash”.

Artículo que publiqué originalmente en el blog de Caordas, para el Carnaval de Blogs del Dia de l’Educació Social organizado por el CEEC

La globalización es una marea de riquezas que supuestamente levanta todos los barcos; los transatlánticos y yates poderosos navegan bien, los barcos pequeños hacen agua, y las canoas se hunden”. Informe del Programa para las Naciones Unidas para el desarrollo (1997).

Esta metáfora nos permite explicar cómo la globalización funciona con una lógica inclusiva para el mercado y a la vez excluyente para la mayoría de personas que no pueden acceder a lo que la publicidad no vende e incluso –en el peor de los casos- a derechos fundamentales. En un mundo globalizado todo está interconectado. Vemos las mismas noticias, las mismas canciones, la misma música en diferentes lugares del mundo. Se consumen los mismos productos.  La globalización es una teoría y es una realidad en la que vivimos donde el libre mercado y el máximo beneficio son los objetivos de las grandes economías. Estas no tienen en consideración las necesidades sociales, culturales o económicas y provocan que los grandes perjudicados sean las personas con situaciones más vulnerables.  Todo cambia a gran velocidad debido a fuerzas que no controlamos. Todo parece tener pies de fango.

La sociedad globalizada y neoliberal está marcada por rasgos como la incertidumbre, la complejidad y la imprevisibilidad. Son los elementos principales que definen el paso de la sociedad sólida a la sociedad líquida que nos plantea el sociólogo Zygmunt Bauman  (2007). Y personalmente me atrevería a añadir el concepto de precariedad.

La incertidumbre es una especie de niebla donde domina el caos, todo es imprevisible, fragmentado y no hay principios únicos que nos ayuden a decidir cuáles son las acciones correctas.En definitiva no hay ninguna realidad que podamos entender de manera unidimensional.Todo vive en la complejidad.Una sociedad postmoderna en continuo cambio, donde a la vez todo está vinculado y donde cualquier acción en un lugar provoca cambios imprevistos.

“Conocer y pensar no es llegar a un a verdad absolutamente cierta, sino que es dialogar con la incertidumbre”. Morin (2000)

Algunos anclajes para la acción socioeducativa

Conceptos como empoderamiento pueden parecer ingenuos en el momento actual que vivimos. Pero no por ellos hemos de renunciar a construir propuestas que pongan a la persona en el centro de las relaciones y escapen a la lógica de la usura y el máximo beneficio económico. Hemos de buscar referencias y anclajes donde construir nuestra acción socioeducativa en un mar incierto.

Para autoras como Violeta Núñez (2005) la participación “es un Derecho de todo ser humano ser parte y tomar parte de la cultura plural de su época y de acceder a las reglas del juego social. Y para el sociólogo Bauman (2007) la educación debe permitir a la sociedad civil organizada poner en medio del espacio público el diálogo y sus derechos democráticos para controlar el futuro de su entorno y el suyo propio. Y Stéphane Hessel en el 2010, con su libro Indignez-vous!, quien exhortaba a los jóvenes a indignarse, porque el mundo va mal, gobernado por unos poderes financieros que lo acaparan todo.

El espacio público, la educación, la economía y los derechos sociales son elementos a través de los cuales poner en práctica valores que construyan relaciones, comunidad y transformación social. Corresponsabilidad, cooperación, apoyo mutuo, superación, escucha,… pueden ser elementos para construir realidades, pueden ser anclajes para navegar la acción socioeducativa.

Hay ejemplos claros. Movimientos como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca -PAH han puesto encima de la mesa dos ideas muy fuertes. Las personas que se quedan sin casa no son fracasados, sino que están sufriendo las consecuencias del neoliberalismo; y las soluciones ante los problemas sociales deben ser colectivas. No individuales. Construidas de igual a igual compartiendo saberes. No de arriba abajo. Simplemente teniendo en cuenta la realidad del otro para construir soluciones de las que todos formamos parte. Si a los movimientos sociales les funciona, las profesionales también podemos poner estas miradas en práctica.

Necesitamos crear una posición ante los dilemas éticos que nos encontramos diariamente. Una manera de construir las propuestas socioeducativas y decidir cuál es la más adecuada en un marco de valores que forma parte de una sociedad que cambia a gran velocidad. Para ellos necesitamos anclajes, faros que nos guíen en la navegación. Estos motivos -y muchos más que seguro me dejo- hacen que desde la Educación Social nos interroguemos alrededor de preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuáles son los criterios adecuados para que las personas puedan construir un proyecto de vida en un mundo cambiante, complejo y contradictorio?
  • ¿Cómo abordar una práctica emancipadora en el contexto de globalización y neoliberalismo?
  • ¿Ante qué formas de vínculo social nos encontramos?
  • ¿Cómo construir escenarios para la inclusión social en un contexto de fractura social galopante?
  • ¿Qué herramientas están cargadas de valores para generar vínculo social?

“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”. Eduardo Galeano  (2003).

Obras consultadas

  • Bauman, Zygmunt. Los retos de la educación en la modernidad líquida. Barcelona: Gedisa. Colección Pedagogía Social. 2007
  • Nuñez, Violeta. Participación y Educación Social. Montevideo: XVI Congreso Mundial de Educación Social. 2005
  • Arendt, Hannah. Entre el pasado y el futuro. Madrid: Ed Península. 2003
  • Galeano, Eduardo. Las palabras andantes. Madrid: Ed SIGLO XXI. 2003
  • Hessel, Stephane. Indignez-vous!. Paris. Editorial Indigene. 2011
  • López-Noguero, Fernando. i Pérez, Gloria. La educación social del S.XXI. Un esfuerzo de aclaración. Sevilla: I Congreso Virtual Internacional sobre innovación pedagógica y Praxis educativa. Innovagogia. 2012
  • Morin, Edgard. Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Barcelona: Paidós. 2011
  • PNUD. Informe sobre el desarrollo humano. Ediciones Mundi-Prensa. Madrid. 1997
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